En un instante nacemos, en otro morimos. Resulta curioso que esos espacios breves de tiempo, fugitivos, frágiles y efímeros nos condicionen tanto la existencia que se conviertan en el título necesario de los capítulos de las historias que vivimos. Cuentos, leyendas, fábulas, intrigas, mentiras, traiciones, incomprensiones, odios, amores, enredos, sentimientos al fin, son los que modifican el rumbo del camino que sucede entre ellos, la Vida.
miércoles, 23 de marzo de 2011
Me voy a la doctora
Estar enamorado y enfermar es lo mismo. Al menos eso afirman una serie de sesudos sabios que no tienen otra cosa que hacer. Dicen que hay muchos que sufren por estar enamorados y no son correspondidos.
Entonces ocurre que, el estado de ánimo producto de la desilusión en no ser correspondido, se puede considerar una enfermedad y sus síntomas son el insomnio, la falta de concentración, irritabilidad, depresión y una extrema sensibilidad.
Esos "sabios", comparan el comportamiento de los enamorados -desde el tiempo de los griegos hasta la fecha- con el de quienes han padecido una enfermedad mental.
Dicen que, el amor, ha estado ampliamente ligado a lo que se llama históricamente locura. Por esto, para él la frase "estar loco por amor" iría más allá de una simple cursilería de canción romántica. Se trata de un problema subdiagnosticado y que se confunde con otras enfermedades.
Muchos consultan porque no pueden hacer frente a la intensidad del amor, han sido desestabilizados por un enamoramiento profundo o sufren porque su amor no es recíproco.
Además de los síntomas ya mencionados, describen que el estar enfermo de amor hacen volverse a uno o una maniáticos y tener comportamientos obsesivo compulsivos, tales como una preocupación excesiva por chequear los mensajes de texto en el móvil o los correos electrónicos. En casos más extremos, esto podría incluso, dicen, llevar a un suicidio.
Y yo me pregunto ¿ Podemos realmente morir por tener el corazón roto?. La falta de esperanza es como un pozo del cual es muy difícil escapar y está repleto de soledad. No se ve ninguna salida y puede llegar a tal nivel de desesperación que simplemente quieres morir.
viernes, 18 de marzo de 2011
Con la mirada fija en el cielo
No hay que enamorarse nunca de una criatura salvaje. Esa fue siempre mi equivocación: me llevaba a casa seres salvajes. Águilas con el ala rota. Otra vez me llevé un lince rojo con una pata fracturada y la última fue una pantera -negra como el ébano- que había sido maltratada en un circo.
Pero no hay que entregarles el corazón a los seres salvajes: cuanto más se lo entregas, más fuertes se hacen. Hasta que se sienten lo suficientemente fuertes como para huir al bosque. O subirse volando al pico de una montaña. Y luego a otro pico más alto. Y luego al cielo. Así he acabado yo: con la mirada fija en el cielo.
Adaptación de uno de los diálogos que aparecen en la novela "Desayuno en Tiffany's" de Truman Capote
jueves, 17 de marzo de 2011
El valor de la ira
La ira te hace sentir muy vivo si no la temes y sabes aceptarla. Debe ser herencia genética, supongo. A fin de cuentas la ira nos sirvió para salir adelante en los tiempos que había que luchar con hachas de piedra y garrotes para perpetuar el genoma y la tribu. Nosotros no somos más que descendientes de los clanes que ganaron sus guerras y para eso se necesita furia. Además la ira hace fluir la sangre a las extremidades, la adrenalina te sale por las orejas y los reflejos se agudizan. Cuando estás tan chutado pueden pegarte un par de hachazos y ni te enteras. Pero si no vas a enfrentarte a algo no necesitas la ira, como tampoco se debe utilizar siempre. Una persona permanentemente airada puede resultar aburrida.
miércoles, 16 de marzo de 2011
En carboncillo
No se puede enmarcar el erotismo.
Nadie ha logrado dibujar la sensualidad.
Nunca se ha podido inmovilizar la pasión.
Pero la belleza, tu belleza aunque sea al carboncillo, es una delicia que no solo debemos admirar sino que tenemos que adorar.
¡¡Felicitats!!
martes, 15 de marzo de 2011
Háblame de tus sueños
Hay algo que no percibo de ti y son tus sueños ¿No tienes sueños o es que no quieres hablar de ellos? Cuando alguien quiere ser sincero explica sus miedos pero los sueños son más íntimos y más interesantes. Ah! Y me refiero a los sueños de verdad, no a los deseos. Si me quieres regalar tu vida, dame tus sueños.
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