En un instante nacemos, en otro morimos. Resulta curioso que esos espacios breves de tiempo, fugitivos, frágiles y efímeros nos condicionen tanto la existencia que se conviertan en el título necesario de los capítulos de las historias que vivimos. Cuentos, leyendas, fábulas, intrigas, mentiras, traiciones, incomprensiones, odios, amores, enredos, sentimientos al fin, son los que modifican el rumbo del camino que sucede entre ellos, la Vida.
viernes, 18 de marzo de 2011
Con la mirada fija en el cielo
No hay que enamorarse nunca de una criatura salvaje. Esa fue siempre mi equivocación: me llevaba a casa seres salvajes. Águilas con el ala rota. Otra vez me llevé un lince rojo con una pata fracturada y la última fue una pantera -negra como el ébano- que había sido maltratada en un circo.
Pero no hay que entregarles el corazón a los seres salvajes: cuanto más se lo entregas, más fuertes se hacen. Hasta que se sienten lo suficientemente fuertes como para huir al bosque. O subirse volando al pico de una montaña. Y luego a otro pico más alto. Y luego al cielo. Así he acabado yo: con la mirada fija en el cielo.
Adaptación de uno de los diálogos que aparecen en la novela "Desayuno en Tiffany's" de Truman Capote
jueves, 17 de marzo de 2011
El valor de la ira
La ira te hace sentir muy vivo si no la temes y sabes aceptarla. Debe ser herencia genética, supongo. A fin de cuentas la ira nos sirvió para salir adelante en los tiempos que había que luchar con hachas de piedra y garrotes para perpetuar el genoma y la tribu. Nosotros no somos más que descendientes de los clanes que ganaron sus guerras y para eso se necesita furia. Además la ira hace fluir la sangre a las extremidades, la adrenalina te sale por las orejas y los reflejos se agudizan. Cuando estás tan chutado pueden pegarte un par de hachazos y ni te enteras. Pero si no vas a enfrentarte a algo no necesitas la ira, como tampoco se debe utilizar siempre. Una persona permanentemente airada puede resultar aburrida.
miércoles, 16 de marzo de 2011
En carboncillo
No se puede enmarcar el erotismo.
Nadie ha logrado dibujar la sensualidad.
Nunca se ha podido inmovilizar la pasión.
Pero la belleza, tu belleza aunque sea al carboncillo, es una delicia que no solo debemos admirar sino que tenemos que adorar.
¡¡Felicitats!!
martes, 15 de marzo de 2011
Háblame de tus sueños
Hay algo que no percibo de ti y son tus sueños ¿No tienes sueños o es que no quieres hablar de ellos? Cuando alguien quiere ser sincero explica sus miedos pero los sueños son más íntimos y más interesantes. Ah! Y me refiero a los sueños de verdad, no a los deseos. Si me quieres regalar tu vida, dame tus sueños.
lunes, 14 de marzo de 2011
Demasiada velocidad
Mientras el tren chocaba contra la niebla a más de trescientos quilómetros por hora, se mensajeaban por uno de esos programas que se incluyen en los teléfonos móviles de ultima generación. Escribían sobre el Amor.
- ¿Sabes lo que significa Amor etimológicamente? –preguntaba El- “A” significa “sin” y “mor” es una contracción de la palabra “mortem” es decir, “muerte”.
- “Sin muerte” ¡qué bonito! –respondió Ella.
- Por eso hablar de Amor eterno no tiene sentido por su redundancia. La misma palabra lo lleva implícito…
- Y es tan maravilloso el Amor…
- El Amor no existe o, mejor dicho, somos incapaces de experimentarlo.
- ¿Pero qué dices? Yo siento Amor, sino ya me dirás qué son esas ganas de estar con alguien, ese deseo de unirte a Él, de escuchar su voz, de oler su piel, esa pasión que se siente cuando te acaricia…
- Eso es otra cosa, llámale si quieres ‘enamoramiento’, ‘tensión sexual’ o ‘atracción” pero no Amor. Eso es impropio de los mortales…
- Mira, tengo que dejarte ahora, luego seguimos con esta conversación.
- ¡Estupendo!
El tren, como siempre, llegó a su destino de tiempo y espacio marcado por los hombres. La conversación no, nunca llegará a su final porque, hablar del Amor, es eterno.
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